A nadie le interesan los poetas

Ellos son quienes nos lanzan las saetas que nos quiebran la rutina del espejo cuando dicen de la vida ser reflejo. Pero a nadie le interesan los poetas.   Por los siglos de los siglos, ¿quién respeta a esta clase de individuos que hacen daño, sobre todo a los decentes… Son extraños, porque a nadie…

Incertidumbre

Caminó por un largo tiempo, sin seguridad de saber a dónde iba, sólo que deseaba mantenerse en movimiento. La carretera estaba apenas iluminada, la vía láctea se desdibujaba con las luces del pueblo más próximo. Tenía el cuerpo cansado, no había dormido en días, apenas había comido algo (Algunas bayas y plantas comestibles que había…

Ofelia

Ella casi no salía. Tenía la piel morena de quedarse las tardes leyendo en el balcón. Los ojos los tenía enmarcados por unas oscuras e increíblemente bonitas ojeras. No sonreía mucho en realidad, no de un modo visible, pero cuando conseguías hacerla reír o mostrar sus emociones, había algo de ese mítico polvo de estrellas…

Baile de máscaras

Todos traían los mismos vestidos maquillajes corridos peinados desechos amantes marchitos Sonreíamos falsamente zorros sarnosos lobos hambrientos cuervos altivos Bailando sin fin Dando principio a la tragicomedia Melancólicos Felices Coléricos Divertidos Libidinosos En la oscuridad es más peligroso estoy aquí entreteniéndolos Por Andrea Sandoval Todos los derechos Reservados (c)

Infinitos

¿Quieres algo más de Miss Nothing? ¡Pues aquí les va unos cuantos Infinitos!

Niebla

Tu partida ha sido dura mientras el alba anhela tu regreso. Las noches lloran tu adiós. Tengo sed de tu ser cuando deambulo por las calles acallando el corazón roto que dejas. Eres como una estrella fugaz: te veo de cerca y pareces llegar, pero solamente solo eres algo que puedo admirar. Por Miss Nothing…

Amapolas de París

Veía… Tu cara familiar meciendo mi memoria, en una euforia al azar, con destreza de alegoría… Que fuiste… Algo que no pude predecir, reacción que pudiste dar, ya que no la pude inferir… sólo nos quedó abrazar. Pensaba… Química en mi cuerpo revolviendo mi estómago, Confundiendo mi espíritu. Irracionable mi racionalidad, Mi corazón palpitar Mis…

Un cigarro y una rosa

Miras una de las ultimas bocanadas de humo salir de sus labios, esos dulces labios que un día eran de desearse; ese aire puro que cualquiera hubiera querido respirar; esos suspiros profundos que exhalan con dedicación… Pero cariño, este es el último cigarro, y tu rosa se ha secado, mi corazón ha caducado; pero qué…

¿Los fantasmas sueñan con ovejas muertas?

Pirlto este día se encuentra triste por esta razón: Ayer, mientras soñaba en aquella fría noche, vio dentro de sus sueños a un hombre cuya barba rojiza llegaba hasta el suelo montando un corcel blanco; de pronto, este hombre frenó, y vio hacia los ojos oníricos de Pirlto, con ojos entrecerrados, como si se percatara…

El mito del eterno retorno

Lenny escuchaba el sensual sax de aquel hombre corpulento, con brazo robotizado, llamado Raoul; la manera en que presionaba las teclas; la presión de su boca sobre la pipa, su cara morena que se tornaba marrón; todo describía su vida en un estridente show nocturno. Las luces de neón, como invasoras, acaparaban los colores del…

Poemas de Noliven: #1

¡Qué hora tan propicia para llamar tu mirada, para pensarte desde el balcón! El atardecer se atreve ya sobre las colinas, allá, tan lejos y verdaderamente luminoso.   Esta ciudad arrinconada de a poco se rinde, el cauce de los ríos se asienta en un tiempo más espeso. El polvo entre calles se deja caer sobre todas…

La fénix y el basilisco (cuento corto)

Hace mucho tiempo, en un bosque mágico, tres razas convivían. Al frente estaban los majestuosos venados que con su fantásticas cornamentas daban paso al sol y a la luna. Luego, volaban las águilas majestuosas y orgullosas que servían como guardianas a los venados y que, además, acarreaban las lluvias al bosque. Al final, se encontraban…