Perdidos en el horizonte | Diego A. Moreno

Perdidos en el horizonte vamos, a ese encuentro con duplicados, imitando el mismo paso, al mismo lazo, hasta que el tiempo desplace materia inerte y las arrugas se desfoguen en sabiduría y dolores, para llegar al final invierno encontrándose con el principio alterno, de un viejo tierno y cansado que carga a su símil: un…

Como allá arriba, acá abajo | Diego A. Moreno

Luces tintineantes perdidas en sus dialécticas, piensan en universos imposibles para no sentirse pequeñas, ni solitaras; solitarias no, que igual otros seres iluminados hacen creerse el centro y verbo de la tumultuosa creación maravillosa… Cuando todos nos sentimos perdidos en un inmarscecible pozo de estrellas al que llamamos vida.

Obviamente: Discreto | Diego A. Moreno

Discreto, pensamiento discreto, que se mete en aquellas curvas grises, se inunda y empapa toda carne y electrodos para obsesionarme con ideas extrañas, con fundamentos irracionales que al fin del día se convierten en racionales; discreto es, discreto pensamiento, se vuelve ruidoso, belicoso, mordaz al enredarse entre neuronas, recreando océanos en selvas, secando bosques en…

Hace cinco años | Diego A. Moreno

¡Dios! Quítame este cáliz de encima, que lo usaré para embriagarme mil noches y profanarme con sinfín de baladronadas. ¡Dios! ¡Dios! Haz a un lado esta copa dorada que no me fue destinada; aléjala, manténla a kilómetros, a millones de leguas lejos de mí, donde mi lujuria por ambición y ambición por lujuria no sea…

¿Los fantasmas sueñan con ovejas muertas? | Diego A. Moreno

Pirlto este día se encuentra triste por esta razón: Ayer, mientras soñaba en aquella fría noche, vio dentro de sus sueños a un hombre cuya barba rojiza llegaba hasta el suelo montando un corcel blanco; de pronto, este hombre frenó, y vio hacia los ojos oníricos de Pirlto, con ojos entrecerrados, como si se percatara…

El mito del eterno retorno | Diego A. Moreno

Lenny escuchaba el sensual sax de aquel hombre corpulento, con brazo robotizado, llamado Raoul; la manera en que presionaba las teclas; la presión de su boca sobre la pipa, su cara morena que se tornaba marrón; todo describía su vida en un estridente show nocturno. Las luces de neón, como invasoras, acaparaban los colores del…

La última dona de Rubén | Diego A. Moreno

Arriba de un cerro, en un bello atardecer, Rubén Miramontes come una dona mientras ve un pintoresco cielo azul y carmesí. Las notas que apuntaba en su memoria que si va a ir a Europa el próximo año, que si se operaría el pene, que si se cambiaría el color de los ojos… Hasta que…