Ofelia

Ella casi no salía. Tenía la piel morena de quedarse las tardes leyendo en el balcón. Los ojos los tenía enmarcados por unas oscuras e increíblemente bonitas ojeras. No sonreía mucho en realidad, no de un modo visible, pero cuando conseguías hacerla reír o mostrar sus emociones, había algo de ese mítico polvo de estrellas…

¿Los fantasmas sueñan con ovejas muertas?

Pirlto este día se encuentra triste por esta razón: Ayer, mientras soñaba en aquella fría noche, vio dentro de sus sueños a un hombre cuya barba rojiza llegaba hasta el suelo montando un corcel blanco; de pronto, este hombre frenó, y vio hacia los ojos oníricos de Pirlto, con ojos entrecerrados, como si se percatara…

El mito del eterno retorno

Lenny escuchaba el sensual sax de aquel hombre corpulento, con brazo robotizado, llamado Raoul; la manera en que presionaba las teclas; la presión de su boca sobre la pipa, su cara morena que se tornaba marrón; todo describía su vida en un estridente show nocturno. Las luces de neón, como invasoras, acaparaban los colores del…

La fénix y el basilisco (cuento corto)

Hace mucho tiempo, en un bosque mágico, tres razas convivían. Al frente estaban los majestuosos venados que con su fantásticas cornamentas daban paso al sol y a la luna. Luego, volaban las águilas majestuosas y orgullosas que servían como guardianas a los venados y que, además, acarreaban las lluvias al bosque. Al final, se encontraban…

La última dona de Rubén

Arriba de un cerro, en un bello atardecer, Rubén Miramontes come una dona mientras ve un pintoresco cielo azul y carmesí. Las notas que apuntaba en su memoria que si va a ir a Europa el próximo año, que si se operaría el pene, que si se cambiaría el color de los ojos… Hasta que…

Tres cuentos cortos III (ya los enumeraremos, mejor)

Ámate si quieres amar a los demás… Y ve al cine también He intentado amarte, pero me he dado cuenta que faltó amarme. Iré al cine a una cita conmigo mismo. No prometo serte fiel conmigo mismo. Fin. ⊕ Una triste historia narrada por un inmortal adolescente enamorado Ando por el mundo, vagando por él y…

Gronmuen

Érase un duende que se encontraba perdido en una gran ciudad. Él, Gronmuen, buscaba la paz entre la urbe y su ruido; pero, ¿a quién se le ocurriría vislumbrar su conciliación en la vida dentro de una ciudad? A nadie, absolutamente a nadie, sólo a Gronmuen, que había nacido “un poco mal de la testa”….

Tres cuentos cortos

Aleluya, paradoja Hace mucho tiempo atrás, en una galaxia muy muy lejos de aquí… -No soy yo, eres tú. Y el Ego de ella fue lacerado, creando un terrible trastorno esquizofrénico que después mutó a un habilidad psicótica que hizo que el planeta explotara y el Universo se contrajera para crear otro en que nunca…