Pentáculo

Originalmente publicado en Kentucky Fried Lit:
Esa mano baja lentamente hacia el suelo. Se mueve. Se encuentra. Punto por punto se desliza entre ángulos agudos, obtusos, conteniendo el pulso para que los huesos no se achaquen con su trémulo espanto, hasta que la obra termine. Pero falta un tramo y éste se queda en suspensión.…

El autoestop del juicio final

Originalmente publicado en Kentucky Fried Lit:
Rafael mantenía todo su empeño en que algún conductor le dejaría ver con cara desconfianza y se pararía en la acotación para darle un autoestop. Así fue durante horas. Hasta que llegó la temida noche, donde los monstruos nocturnos de la carretera lo acosarían en cada paso descuidado que…

El amainador de vientos

Originalmente publicado en Kentucky Fried Lit:
Los soplos del Oeste llegaron al pueblo de Nortdrum y éstos causaron los peores fuegos del seco verano, donde después surgió el dracónido Velante, reptil de aire, lo que hizo huir despavoridos a los aldeanos, buscando ayuda de los mercenarios que encontraban en el camino. Niños y ancianos se…

Cuac

Originalmente publicado en Kentucky Fried Lit:
Aquel pato que resolvió todos sus problemas terminó siendo un dios olvidado de sus antepasados, pero esto nadie lo supo. Aquel pato los guió hacia tierras prometidas; los iluminó, los llenó de amor y gracia. Aquel pato les devolvió los años de oro que hace siglos de ignorancia no…

Incertidumbre

Caminó por un largo tiempo, sin seguridad de saber a dónde iba, sólo que deseaba mantenerse en movimiento. La carretera estaba apenas iluminada, la vía láctea se desdibujaba con las luces del pueblo más próximo. Tenía el cuerpo cansado, no había dormido en días, apenas había comido algo (Algunas bayas y plantas comestibles que había…

Ofelia

Ella casi no salía. Tenía la piel morena de quedarse las tardes leyendo en el balcón. Los ojos los tenía enmarcados por unas oscuras e increíblemente bonitas ojeras. No sonreía mucho en realidad, no de un modo visible, pero cuando conseguías hacerla reír o mostrar sus emociones, había algo de ese mítico polvo de estrellas…

¿Los fantasmas sueñan con ovejas muertas?

Pirlto este día se encuentra triste por esta razón: Ayer, mientras soñaba en aquella fría noche, vio dentro de sus sueños a un hombre cuya barba rojiza llegaba hasta el suelo montando un corcel blanco; de pronto, este hombre frenó, y vio hacia los ojos oníricos de Pirlto, con ojos entrecerrados, como si se percatara…

El mito del eterno retorno

Lenny escuchaba el sensual sax de aquel hombre corpulento, con brazo robotizado, llamado Raoul; la manera en que presionaba las teclas; la presión de su boca sobre la pipa, su cara morena que se tornaba marrón; todo describía su vida en un estridente show nocturno. Las luces de neón, como invasoras, acaparaban los colores del…

La fénix y el basilisco (cuento corto)

Hace mucho tiempo, en un bosque mágico, tres razas convivían. Al frente estaban los majestuosos venados que con su fantásticas cornamentas daban paso al sol y a la luna. Luego, volaban las águilas majestuosas y orgullosas que servían como guardianas a los venados y que, además, acarreaban las lluvias al bosque. Al final, se encontraban…

La última dona de Rubén

Arriba de un cerro, en un bello atardecer, Rubén Miramontes come una dona mientras ve un pintoresco cielo azul y carmesí. Las notas que apuntaba en su memoria que si va a ir a Europa el próximo año, que si se operaría el pene, que si se cambiaría el color de los ojos… Hasta que…

Tres cuentos cortos III (ya los enumeraremos, mejor)

Ámate si quieres amar a los demás… Y ve al cine también He intentado amarte, pero me he dado cuenta que faltó amarme. Iré al cine a una cita conmigo mismo. No prometo serte fiel conmigo mismo. Fin. ⊕ Una triste historia narrada por un inmortal adolescente enamorado Ando por el mundo, vagando por él y…

Gronmuen

Érase un duende que se encontraba perdido en una gran ciudad. Él, Gronmuen, buscaba la paz entre la urbe y su ruido; pero, ¿a quién se le ocurriría vislumbrar su conciliación en la vida dentro de una ciudad? A nadie, absolutamente a nadie, sólo a Gronmuen, que había nacido “un poco mal de la testa”….