Carmen | Lizbeth Carreón

Olvidaste cerrar el baúl, y las cosas muertas nos observaban con ojos vacuos. Y los monstruos, los monstruos rugían y rugían. Mis manos, yertas, yacían a poco del baúl. Tenías los pies fríos, los ojos fijos. Tenías en las muñecas ríos. Teníamos los ojos fijos. -Carmen- Susurraba. Y no respondías. -Carmen- Gimoteaba. Y tu no…